Un día en la vendimia
La vendimia más madrugadora de Europa se recoge aquí en pleno verano: a mano, en cajas de 15 kilos y de la parra al frío de la bodega.
En la mayor parte de Europa la vendimia espera al otoño. En Lanzarote la uva se corta en julio, y no es una excentricidad de alguna casa adelantada: es el calendario de la isla entera. En Stratvs lo presentan como una señal de identidad, y las fechas que anotan las demás casas le dan la razón.
«Nuestra latitud, el clima privilegiado, los vientos alisios y el marco incomparable de La Geria, preparan la llegada de nuestros jornaleros para la vendimia más madrugadora de Europa.» Bodega Stratvs, en su web
Cuándo se recoge la uva
El arranque va pegado al calor. En el blog de Bodega Ignacio Romero se podía leer, a primeros de julio, que la vendimia arrancaba esa semana con la llegada de las altas temperaturas. En Los Bermejos sitúan la recolección a finales del mes. Las casas van según el año y el termómetro, y la fecha exacta cambia con cada verano. Quien quiera el dato de una campaña concreta lo tiene en el Consejo Regulador de la D.O. Lanzarote.
Lo que no cambia es el mes. Julio concentra la recolección, con las bodegas repartidas entre su principio y su final, y para quien planifica esa es la ventana: pocas semanas del año en las que la isla entera trabaja lo mismo a la vez.
Cómo se recoge
El paisaje explica el trabajo. La ceniza negra tapa el suelo y guarda la poca lluvia que cae, y el alisio, un viento atlántico que sopla casi sin pausa, es la razón de que cada parra viva rodeada de un muro de piedra en semicírculo. No hay hileras que se pierdan en el horizonte: hay hoyos individuales, uno por parra, excavados en la ceniza.
Todo lo demás va a mano. En la web de David Fernández lo cuentan como el punto de partida: una vendimia manual y una selección cuidadosa de la uva en las parcelas. En Titerok-Akaet la vendimia es manual también, con un detalle práctico: la uva viaja en cajas de 15 kilos para que llegue en perfecto estado, y una vez en la bodega se conserva en frío hasta el despalillado y la maceración. Lo que se guarda ahí, dicen, son los aromas y la frescura que la uva trae de la viña.
Es una vendimia a escala de casa pequeña: jornaleros, cajas que caben en brazos.
Lo que cuentan las casas
Cada bodega convierte su vendimia en un argumento propio. En Olivina hablan de producciones limitadas que expresan lo que cada vendimia tiene de distinta. En Roca Negra lo presentan como patrimonio que se preserva con cada vendimia. Y en Jable de Tao la cosecha va por suelos: malvasía volcánica y listán negro recogidos sobre jable y suelo volcánico, con fermentación en tinaja de barro.
Y hay vendimias que se cuentan en ediciones cortas. La parcela 40-01 de Titerok-Akaet, de variedades blancas, se vendimió el 29 de julio de 2023 y terminó en 773 botellas de 75 cl, con 13,5% de alcohol. En vinos así, la fecha de vendimia queda escrita en la ficha técnica junto a la variedad, y ese día de julio forma parte de la botella igual que la uva.
Si tu viaje cae en la vendimia
No consta si las bodegas abren al público durante la vendimia, y las webs no lo aclaran. Si tu plan pasa por visitar alguna en julio, mira antes su calendario de reservas, porque las prioridades de una bodega en plena vendimia no son las de un martes de febrero.
El paisaje no depende de ningún calendario. Las visitas de David Fernández e Ignacio Romero giran alrededor del cultivo: el paseo por la viña y el relato de cómo se trabaja un terreno que, a primera vista, no debería dar uva. Es la manera más directa de entender la vendimia, la hayas visto o no.
Si quieres ver la isla en su semana agrícola, apunta a julio y comprueba en la web de cada casa si recibe visitas esas fechas. Si tu viaje va por otros meses, los hoyos y los muros siguen ahí, y la visita te cuenta el ciclo completo, vendimia incluida, aunque la hayas perdido.
* Recomendamos consultar las condiciones exactas de cada oferta con el proveedor.