Malvasía volcánica: la uva de la ceniza
Se cría en hoyos excavados bajo la ceniza, la trabajan unas veinte casas y la misma uva llega del seco al dulce y al espumoso.
La malvasía volcánica de Lanzarote vive dentro de un hoyo. La parra se cría metida en él, con el agujero tapado de arena volcánica y rodeado de un muro de piedra curvado, y nada de esto es decoración. El muro frena el viento del Atlántico y la ceniza retiene la poca lluvia. Es la variedad insignia del vino de aquí. La trabajan una veintena de negocios, de bodegas con restaurante a la vinoteca que abre de noche en Puerto del Carmen, y en prensa la isla sale como el reino de la malvasía. Lo escribió La Razón al reseñar el diego puro de Tisalaya.
Y la misma uva acaba en vinos muy distintos. Hay secos, semidulces y dulces, espumosos, vinos criados en tinaja de barro y otros en depósitos de hormigón con forma de huevo. Esa amplitud de estilos es lo primero que descoloca a quien la conoce de nombre.
Del seco al espumoso
La prueba está en las tiendas. Bodega La Geria tiene a la malvasía volcánica en una familia entera, del blanco seco al dulce, con una línea propia, Manto, y un dulce de edición limitada, el Antigua.
El Grifo no se queda en embotellar, y la caracterización de sus aromas está entre sus proyectos de investigación. En la tienda lleva seis malvasías volcánicas en venta, entre ellas dos espumosos, un blanco llamado Lías y una cofermentación, más un semidulce que anuncian para pronto. Vulcano la presenta como la autóctona de la isla y la variedad principal de sus blancos, y su vino joven sale en varias tandas al año. Su truco es un «banco de mosto» propio, mosto guardado en frío. La casa dice que fue la primera bodega en tener uno.
Tisalaya la mezcla con la diego en el blanco La Vegueta, y en La Florida, en El Islote, la embotellan sola, con una malvasía volcánica al cien por cien en su gama Jameo.
Y hay casas donde la uva va de experimento. En Jable de Tao la vendimian junto a la listán negro y la fermentan en tinaja de barro, sobre jable, la arena clara de la isla. En Tinguatón, La Verea describe su Tabaiba con un 94% de malvasía volcánica y un 6% de listán blanco, criado en huevo de hormigón y con viñas de más de setenta años, y publica nota de cata en su web, donde lo presentan fresco, con pomelo y cítricos, untuoso y con un punto de salinidad. De la misma casa sale el Nubium, un espumoso de método ancestral con un 30% de malvasía volcánica.
Dónde probarla
Probarla es la parte fácil. Hay catas con precio publicado, copas dentro y fuera de las bodegas y visitas que salen todos los días.
| Plan | Casa | Precio | Duración | Condiciones |
|---|---|---|---|---|
| Taller monográfico de malvasía volcánica, cata de 4 vinos | Finca Testeina | sin precio publicado | 1 h 30 | Todos los martes, de 17:30 a 19:00, en inglés |
| Audioguía con cata de 2 vinos | El Grifo | 15 € | 45 min | Menores hasta 17 años, gratis |
| Cata de 5 vinos | El Grifo | 30 € | 35 min | Solo adultos, sin visita a la bodega |
| Visita guiada y cata de 6 vinos | El Grifo | 50 € | 2 h | Máximo 12 personas, solo adultos |
| Tour de bodega con cata de 4 vinos y queso | Bodega Vulcano | 59 € | unas 3 h | Máximo 8 personas, desde 12 años, salida mensual |
| Tour guiado | Stratvs | sin precio publicado | aprox. 1 h | Todos los días |
El taller de la Testeina es el plan más directo para la uva en concreto. Son cuatro malvasías volcánicas de Bodegas Vega de Yuco, copa a copa, en una finca del siglo XVI a pie de la carretera de La Geria. Como solo se da un día a la semana y en inglés, toca mirar el calendario antes de montar el día.
En El Grifo los espumosos de malvasía abren la cata de cinco vinos, y la audioguía es el plan más ligero con copa incluida. Bodega y wine bar cierran el fin de semana, y si llegas sin reserva, la audioguía se compra en la tienda cuando queda hueco.
La bodega de La Geria saca visita guiada todos los días, con las plazas a la venta doce días antes de la fecha, y pide escribir por correo para grupos de más de ocho. La casa avisa de que el tour no es accesible para quien camina con dificultad, y lo anuncia como la forma de conocer de primera mano las técnicas de cultivo y el famoso vino Malvasía.
David Fernández recibe en Guatiza con cata y visita en grupos de diez como máximo. Es el caso más a mano para ver la uva en su sitio, porque su web sitúa las parcelas de malvasía volcánica en los parajes de Los Rostros y La Hoya de la Perra, en Mancha Blanca, a los pies del parque nacional de Timanfaya, y cuenta que elabora a mano, parcela a parcela, con la bodega hecha dentro de la roca volcánica.
El tour de Vulcano sale una vez al mes organizado con la empresa Wine Tours Lanzarote. Son unas tres horas entre el viñedo de Masdache y la bodega de Tías, con cata de cuatro de sus vinos junto a queso de cabra de Lanzarote, guiada por un profesional certificado por la WSET, ocho plazas como máximo, admite gente de 12 años en adelante y a los menores de 18 les sirven refrescos. La salida es a las 10:00 desde el instituto de Puerto del Carmen, con punto alternativo en la bodega de Tías cinco minutos más tarde.
Y si el plan es un día entero, la misma empresa organiza tours diarios con tres viñedos, seis catas de vino y queso de cabra en grupos de hasta ocho personas, con recogida y vuelta garantizadas.
Por copa la cosa cambia de escenario. El wine bar de El Grifo está, según la casa, dentro del recinto de la bodega, y atiende de lunes a viernes. La Rika, en Puerto del Carmen, sirve de 19:00 a 23:00 de lunes a sábado, con tapas de autora y mesa por WhatsApp. Winelanz, en Uga, es tienda con catas privadas y degustaciones. Y en el Monumento al Campesino, la Casa del Vino Canario organiza catas de 30 a 50 € con la sumiller Vicenta Mira, donde la malvasía volcánica se cata junto a la listán negro y la negramoll. El sábado y el domingo cierra.
La Florida, en El Islote, recibe solo con reserva previa por correo, y el recorrido va por viñedos, un jameo volcánico y jardines, con degustación de vinos y tabla de quesos canarios. Es visita de grupos, sin precio publicado.
Y quedan cinco casas con las visitas sin confirmar. Los Bermejos, en San Bartolomé, solo abre mañanas de lunes a viernes. Olivina, en Guatiza, tiene ventanas cortas al mediodía. Guiguan, en Tajaste, reparte hueco al mediodía y a primera hora de la tarde. Tisalaya, en Tinajo, no publica horario. Y Lágrima de Malvasía, en Arrecife, es una casa de vino y vinagres que atiende por las mañanas laborables. Roca Negra, en Masdache, anuncia visitas y catas de vinos ecológicos en su web y no da horario. Titerok-Akaet completa la veintena con sus vinos a pedido online.
Por dónde empezar
Si el viaje ya tiene fecha, el atajo es la bodega de La Geria, que abre los siete días de la semana, con visita guiada y tienda para llevarte botella. Si quieres catar la variedad comparada consigo misma, el taller de la Testeina mete cuatro malvasías en hora y media. Y si lo tuyo es la copa suelta, el wine bar de El Grifo y La Rika la resuelven sin visita ni plan.
* Recomendamos consultar las condiciones exactas de cada oferta con el proveedor.